EL brunch es una tradición anglosajona que, desde hace un par de años, algunos restaurantes y hoteles de Barcelona se encargan de dar a conocer en nuestra ciudad. La palabra es un acrónimo, a medio camino entre “breakfast” y “lunch” y, claro, define la comida que se hace entre el desayuno y el almuerzo. Es ideal para esas mañanas perezosas de domingo. Te levantas a media mañana, te pica el gusanillo del hambre, tienes pocas ganas de meterte en la cocina… ¿qué te espera? ¡¡¡el brunch!!!
Pues a eso del brunch, los domingos por la mañana, de 11 a 15 horas se dedica el Rosso, la coctelería del Hotel Market. En un espacio cálido, no demasiado concurrido, con una bonita decoración, terraza en verano, y un servicio agradable, en el que puedes disfrutar de un buffet donde hay un poquito de todo. Ensaladas, varios tipos de pan, salmón, huevos, salchichas, embutidos, pasteles y, por supuesto, para que no nos olvidemos del origen” yankee” del brunch, tortitas con sirope.
Todo muy rico… y para acabar, una copa de cava con la que celebrar que, por fin, hemos vuelto a “bloggear” en esta categoría de merendoleando!!!
Brunch en el Rosso 03/03/2011
El Hesperia Tower, un elemento extraño en Bellvitge 15/02/2010
El Hesperia Tower surgió como una seta en medio de Bellvitge, y ahí sigue, un ente extraño en un entorno hostil. El hotel, que se proclama un Cinco Estrellas, está sitiado por el oncológico, el hospital, la ciudad universitaria y, algo más allá, el tanatorio. El paisaje más feo que se pueda imaginar, las tripas del extrarradio. Pero dentro, en sus instalaciones, hacen como que no se enteran de lo que les rodea. Como una isla de lujo ajena a la fealdad exterior. Y ese contraste acaba resultando presuntuoso.
Los empleados se muestran amables, se mueven despacio, a veces resultan invisibles pero eficaces… Los espacios están decorados con muebles oscuros, sillones y sofás negros y burdeos, mucho terciopelo, madera noble y paredes lacadas en negro. También hay paneles de cristal con motivos arbóreos.
Uno llega a preguntarse: ¿quién se alojaría aquí, pudiendo elegir un hotel del centro de Barcelona, con mejores comunicaciones, un entorno más agradable y un precio, seguramente, más asequible? Cuando llegas al Restaurante Azimut, donde se sirven los desayunos, te das cuenta del tipo de clientela. Predominan los extranjeros, que seguramente llegaron engañados por alguna página de Internet que situaba el hotel “a cinco minutos del centro de Barcelona”. Para darles gusto, en el buffet abunda la oferta continental. En ningún otro de los hoteles visitados habíamos visto huevos revueltos, salchichas, bacon o pancakes.
Desayuno en el hotel Mandarin Oriental 22/12/2009
Esta historia comienza a las 11 de la mañana en este recién inaugurado establecimiento barcelonés, situado en el Paseo de Gracia, nº 38. Lujo supremo, según anuncian todos los diarios. Cinco estrellas…y más.
Los hoteles tienen servicios que no sólo están reservados a sus clientes. Entre ellos, el uso de sus bares, cafeterías y restaurantes. Y nosotras nos disponemos a ello, en esta mañana de domingo, 5 de diciembre. Con determinación, nos dirigimos a la entrada del Hotel Mandarin Oriental.
Se trata de no parecer provincianas, ni primerizas, sino unas mujeres cosmopolitas que están acostumbradas a esos ambientes y se mueven con soltura en las altas esferas. En recepción nos preguntan qué deseamos, y respondemos que queremos desayunar. Dudas entre las azafatas. Se miran entre ellas, hablan con sus superiores, y atribuimos esas vacilaciones al poco tiempo de rodaje. Todavía no deben estar acostumbrados a las visitas de los que no se alojan allí, a pesar de haber declarado en la prensa que quieren “abrirse” a Barcelona y que la población conozca sus espacios. Pues a eso vamos!
El salón Blanco es precioso. El ambiente es relajado y minimalista, pero no frío. Grandes alfombras mullidas en los suelos, y amplios sofás con cojines, como también sillones individuales en mesitas bajas.
Desayunos en hoteles 21/12/2009
Nos gustan el lujo y los pequeños placeres de la vida. Por eso, desde hace unas semanas, hemos decidido poner en marcha un pequeño proyecto que une estos dos conceptos, y hemos iniciado los llamados “Desayunos en hoteles”.
Los hoteles son esos lugares de los que mucha gente aborrece, si tiene que alojarse en ellos por motivos de trabajo, pero que también están hechos para disfrutar, especialmente cuando pasas allí tus vacaciones. Todo se pone a tu servicio, todo el personal acostumbra a ser amable, y el cliente suele ser la prioridad absoluta.
Nosotras no tenemos muchas oportunidades de visitar hoteles, y mucho menos si son de categoría. Pero Barcelona oculta pequeños tesoros que hemos decidido descubrir con esta iniciativa que aúna gastronomía, arquitectura y turismo. No tenemos dinero suficiente para alojarnos en ellos, pero tal vez sí para darnos el lujo –pequeño lujo- de disfrutar de sus desayunos, en un ambiente de glamour y relax. O no tanto.
A partir de ahora, nos vamos a dedicar a contaros todos los detalles de los lugares que visitemos.
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Comento que...