Soy de las personas que cede el asiento a las personas que lo necesitan. Independientemente de si el asiento que ocupo es de los reservados a las personas con “necesidades especiales” o no pero, ayer, vi otro ejemplo más que hace que entienda que haya gente que no lo haga.
Los antecedentes son: viaje en la linea 3 del metro de Barcelona, camino de la parada de “Les Corts”, una hora antes del inicio de un partido de Champions del Barça. Como os podeis imaginar el vagón iba repleto cuando escucho a una mujer mayor criticando a la “juventud” por no cederle el asiento.
Sin entrar en que, por definición, no creo en las generalidades del tipo “la juventud de hoy en día no tiene educación”, al final, me dió por darme la vuelta ir ver quién era quién montaba ese ‘número’. Resultó ser una mujer de unos 60 años que, aparentemente, estaba bien. No utilizaba bastón, se movía ágilmente y…. llevaba 4 bolsas gigantes de la casa de las mantas!! que yo me vería negro para llevar.
Entiendo el ceder tu sitio a quién lo necesita pero si puede llevar el peso que llevaba y tenía la energía que demostraba al hablar, dudo que ella fuera una de esas personas. No se porqué este caso me indignó porque, de por sí, no tiene nada especial y he visto peores pero supongo que fue, simplemente, por eso, porque lo he visto demasiadas veces….
He visto a una mujer subir, andando, hasta arriba del todo de las torres de la Sagrada Familia, hablando alegremente con sus familiares y luego, en el autobús, pedir el asiento porque ‘era mayor’.
He visto varias veces a personas ‘mayores’ indignarse cuando algún joven se levantaba para cederles el sitio porque… “ellos no eran tan viejos” (Aclarense por favor!!!). (más…)
Comento que...